Amoroso padre y sus dos pequeñas hijas mueren calcinados

CHICLAYO.- Juntas y casi abrazadas sobre un puñado de cenizas fueron encontradas las pequeñas Ariana Yasumi (01) y su hermanita Luciana Nicol Banda Huamán (03), luego que los miembros de las compañías de bomberos de N° 27 Chiclayo y N° 88 de Lambayeque lograron controlar el fuego que convirtió su casa en un infierno.
Su hogar fue copado por casi una hora de fuego intenso y también fue tumba para el padre de ambas, José Luis Banda Mondragón (28), que irónicamente era dueño de una fábrica clandestina de colchones que ayer desató el lamentable siniestro, llevando la tragedia para esta joven familia. La madre de las pequeñas, y esposa del finado hombre, fue la única sobreviviente.
Este infierno que se desató a partir de las 6:30 de la mañana tuvo lugar en el inmueble de la manzana D lote 6 de la calle Prolongación Vicente Ruso, en el ex “Fundo Las Ánimas” del pueblo joven La Ciudadela, en la zona oeste de la Chiclayo. Esta casa en la que José Luis Banda había montado una fábrica ilegal de colchones, fue su propia tumba y la de sus dos pequeñas niñas. Todo empezó cuando provisto de una maquina soldadora y demás herramientas, inició a unir una serie de fierros del techo de su local. De pronto, una de las chispas de la soldadura cayó sobre la paja seca y amontonada en estas instalaciones.
En segundos, y sin que nada pudiera hacer por evitarlo, el fuego terminó invadiendo toda la casa y negocio de José Luis Banda. Sus pequeñas descansaban en el fondo del inmueble y quedaron atrapadas por el humo que terminó asfixiándolas y luego convirtiendo sus frágiles cuerpos en una suerte de brazas. El joven padre de familia también pereció entre el fuego intenso que elevó enormes llamaradas y una densa humareda. Sólo Lili Yasumí Huamán Chinguel (27) logró sobrevivir para contar todo y llorar sobre los cadáveres de su familia. Ella fue la primera en pedir auxilio, aunque no logró ayudar a sus bebés.
Todo este lamentable panorama conmovió a toda la vecindad y por cerca de una hora se observó a los pobladores con baldes en las manos, apoyando las labores de los bomberos de Chiclayo y Lambayeque. Agentes de la Comisaría del Norte también acudieron en apoyo, y poco a poco el fuego fue controlado, pues amenazaba con extenderse a casas vecinas. Después de esta ardua tarea fueron descubiertos los cadáveres carbonizados de padre e hijas. La escena destrozaba la susceptibilidad de todos los presentes.
El Teniente Brigadier CBP. Danner Mayanga León, de la Compañía Salvadora N° 27 de Chiclayo, informó que tres bombas y una ambulancia, además de 15 bomberos, cumplieron la tarea de apagar el incendio con más de 8 mil galones de agua y remover los escombros que permitió descubrir los cadáveres.
“Se descarta una explosión. El tanque de gas de la vivienda se ha encontrado intacto. La sobreviviente narra que su esposo realizaba trabajos de soldadura; entonces, el fuego habría iniciado a partir de las chispas que cayeron sobre la paja seca del lugar, un material altamente inflamable que permitió la conclusión de esta tragedia”, informó.
A su turno, el arquitecto David Vásquez Salomón, jefe de Defensa Civil de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, lamentó la pérdida de las tres vidas y confirmó la teoría del inicio del fuego. También advirtió que por tratarse de una fábrica clandestina de colchones, el área de Fiscalización de la comuna debió haber detectado a tiempo la presencia del ilegal negocio, ya que era una potencial bomba de tiempo.
“A partir de este instante iniciaremos operativos que permitan la identificación de negocios como éste, para intervenir, clausurarlos y evitar tragedias como ésta. Lamento que haya tenido que ocurrir este tremenda pérdida de vidas para que recién se tomen las acciones correspondientes”, dijo el funcionario, haciendo también “mea culpa” de lo ocurrido.
“Esta es una amarga experiencia que nos hace entender que ocurre cuando el Estado no funciona donde debería hacerlo. Solicitaré que se inicie una investigación que determine las responsabilidad de los funcionarios que debieron de advertir la presencia de este ilegal negocio”, sostuvo el regidor de la Municipalidad de Chiclayo, Guillermo Segura Díaz.
Después de la remoción de escombros y de ubicar los cadáveres de las pequeñas niñas y de su padre, la escena fue examinada, encontrándose la máquina que usó José Luis Banda al momento que realizaba trabajos de soldadura.
Forenses del Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público, en coordinación con el fiscal Juan Carrasco Millones, de la Tercera Fiscalía de Chiclayo, también examinaron los cuerpos para luego entregarlos a los deudos. El técnico forense Carlos Capuñay Carbajal opinó que se trataba de una muerte por asfixia más carbonización directa tras la exposición al fuego; por ende, el fiscal a cargo no dispuso el traslado a la morgue.
Finalmente, el cuerpo de José Luis Banda y de sus dos pequeñas Ariana Yasumi y Luciana Nicol fueron llevados hasta el inmueble sito en la manzana F lote 22 del pueblo joven Elías Aguirre de Chiclayo, muy cerca del lugar de la tragedia, para ser velados.

Tirado en medio de su negocio fue encontrado el cuerpo del infortunado soldador. Parte superior: Las víctimas.

Tirado en medio de su negocio fue encontrado el cuerpo del infortunado soldador. Parte superior: Las víctimas.

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